Por qué las encuestas no coinciden
29 oct 2026
Pasa todo el tiempo: la misma semana, una encuesta muestra a una fuerza cinco puntos arriba y otra la muestra dos puntos abajo. La reacción habitual es pensar que alguna de las dos miente. A veces puede ser; pero casi siempre la diferencia tiene explicaciones más simples, y conocerlas ayuda a leer mejor cada número.
El azar
La primera explicación es la más aburrida. Cada encuesta pregunta a un grupo distinto de personas, y por puro azar los resultados se separan: con mil casos, dos encuestas perfectas pueden diferir en varios puntos para la misma candidatura. Y cuando lo que se mira es la diferencia entre dos fuerzas, el margen se duplica. Una encuesta que da +3 y otra que da −2 pueden ser compatibles. Está explicado en la nota sobre el margen de error.
Las fechas
Dos encuestas «de la misma semana» pueden haber hecho su trabajo de campo con días de diferencia, o una puede haber medido antes de un hecho importante y la otra después. Además, la fecha de publicación engaña: una encuesta difundida hoy puede haberse hecho hace tres semanas. Por eso conviene mirar siempre las fechas de campo, que es lo que usa este sitio para ordenar las encuestas.
A quién le preguntan
Cada método llega a gente distinta:
- En persona, en la casa o en la calle, alcanza a quien no usa internet ni atiende el teléfono, pero es caro y lento.
- Por teléfono con una grabación, la persona contesta marcando números. Es rápido y barato, pero depende de quién atiende y de quién tiene paciencia para llegar al final.
- Por internet, llega bien a los más jóvenes y a quienes pasan muchas horas conectados, y peor a los mayores y a quienes tienen menos acceso.
Ninguno es perfecto. Las consultoras compensan esas diferencias ajustando la muestra, pero cada una lo hace a su manera.
Cómo corrigen la muestra
Ninguna muestra sale idéntica a la población: siempre sobran personas de algún grupo y faltan de otro. Las consultoras la corrigen dándole más peso a quienes están subrepresentados y menos a quienes sobran. Esa corrección, la ponderación, se hace por edad, sexo, región y nivel educativo, y algunas consultoras suman variables como el voto en la elección anterior. Elegir qué variables usar y con qué cifras de referencia puede mover el resultado varios puntos, y casi nunca se informa en detalle.
La pregunta y las opciones
Una encuesta que ofrece cinco candidaturas y otra que ofrece tres no miden lo mismo. Tampoco una que incluye la opción «ninguno» y otra que no. Algunas consultoras insisten con los indecisos («¿y hacia quién se inclina?») y otras los dejan como están; algunas publican sobre el total de encuestados y otras sobre los votos positivos. Cada una de esas decisiones cambia el número final sin que ninguna sea un error.
Qué hace el promedio
El promedio de este sitio toma la encuesta más reciente de cada consultora dentro de la ventana de tiempo y las pesa a todas por igual. Así, las diferencias de método entre encuestas se compensan en parte entre sí, y ninguna consultora pesa más por publicar más seguido.
Lo que el promedio no puede corregir es un error que compartan todas. Si todas las encuestas llegan mal al mismo grupo de votantes, el promedio se equivoca junto con ellas. Pasó, por ejemplo, en las primarias de 2019 y de 2023, cuando el resultado se alejó bastante de lo que anticipaba la mayoría de las encuestas. Por eso el promedio es la mejor lectura disponible, pero no un pronóstico.